Por: Kael Fotografias
Barbi tiene esa capacidad de hacer que un lugar grande y lleno de gente como el C Art Media se sienta como uno de esos antros donde vas a ver a tu banda amiga y lo dejás todo.
Desde temprano se notaba esa sintonía y el público estaba ahí con ganas de agitar, cantándole el feliz cumpleaños antes de que pusiera un pie en el escenario, con flores y carteles que le daban la bienvenida a una noche que prometía ser especial.
La encargada de abrir la noche fue Erin Memento. La artista española se plantó con una banda pequeña pero muy afilada y que supo ganarse enseguida a un público que quizás no la conocía tanto, pero la recibió con los brazos abiertos. Su propuesta de pop oscuro con tintes electrónicos fue el preámbulo ideal. Si te quedaste con ganas de más, va a estar tocando con banda completa el 30 de noviembre en Pura Vida, en La Plata, y el 2 de diciembre en Café Berlín en Capital.
Cuando llegó el momento de Barbi, el arranque fue directo al hueso del nuevo material. Sonaron «Al Sur» y «Submundo» para dejar en claro de qué va Único y Nuestro en vivo. El ambiente acompañaba a la perfección esa estética sonora porque las luces y el humo construyeron una atmósfera ochentosa, cargada de esa vibra dark y synth que te transportaba a otra época.
Inés Copertino se hizo cargo del bajo y los sintetizadores con mucha solidez y logró que el engranaje musical siguiera girando perfecto. Hubo momentos para todo, desde el pogo, los coros a todo pulmón, hasta esos instantes donde el corazón se estruja un poquito. Ahí apareció Paula Trama para compartir «Los días que no estás» y ponerle la cuota romántica a la noche.
Otra presencia fuerte fue la de Marilina Bertoldi, que esta vez dejó el bajo de lado para sumar desde los coros y calzarse la segunda guitarra, aportando más capas de sonido y potencia a las canciones.
Barbi siempre se toma un tiempo para hablar y mirarnos a los ojos. Sus palabras emocionan porque te hacen caer en la cuenta de algo fundamental y es que en esta época donde la angustia parece ser la norma, no estamos solxs. Su mensaje fue un abrazo colectivo para recordarnos que somos muchxs en la misma y que esa unión es la fuerza que tenemos para aguantar lo que venga y cambiar las cosas.
El cierre fue a puro rock y pogo. Con Marilina y Juan Pucho cruzando guitarras la energía quedó tan arriba que de verdad nadie quería que el show se terminara.











